Desde el vientre rojo de la Revolución Bolivariana ...
Sé que puede parecerles extraño, que un día como hoy, que no es ni su aniversario ni su cumpleaños, quiera publicar esta entrada.
No creo que exista un día especial para hablardel "Ché" es por eso que quiero postear esta reflexión que escribió hace 11 años atrás una persona muy querida por mí...
Gracias Rey, por permitirme publicar este breve y excelente artículo que me regalaste y que pongo a consideración de todos los que me visitan.
Días del Futuro pasado
El Che, por lo visto, cabalga de nuevo. El trigésimo aniversario de su muerte y el coincidental hallazgo de sus restos han traído consigo la segunda ola de eso que -frivolidad de por medio- se ha dado en llamar Chemanía.
Separada de ésta por un interregno de quince, tal vez veinte años, la primera tomó impulso inmediatamente después del asesinato del Che y se encarnó, primero, en un sacudimiento de las conciencias de multitud de militantes de izquierda y en homenajes, pronunciamientos y análisis de intelectuales de muy variado signo.
Después, la banalidad y los efectos de ese toque de Midas que todo lo reduce a los parámetros del comercio, ralentizaron y diluyeron las eventuales repercusiones "subversivas" que la desaparición del Che y el crecimiento, post festum, de su presencia "espiritual", pudieran haber producido.
El Che fue entonces reducido al símbolo, a la figura vendible: la gorra y la estrella, la barba, el pelo largo y el puro; el póster, la camiseta y la portada.
Hoy las cosas no parecen haber cambiado mucho, a no ser por el hecho de que el fantasma del Che suscitó la aparición casi simultánea de cuatro o cinco biografías. Algunas de ellas, por lo demás, como en parte sucede con la de Castañeda, se ciñen a un procedimiento antiquísimo o bien se montan en él: primero se introduce al personaje en los linderos de cierta mitología (la política, que ha sido a menudo un eficaz mecanismo para neutralizar al personaje real), y luego se lo "desmitifica".
Lichtenberg -un espíritu con el cual, por cierto, el Che se hubiera entendido bien- decía que a lo más a que puede llegar un mediocre es a descubrir los errores de quienes lo superan.
Y el Che, la vida del Che, justamente, nos condena a todos a esa condición. Con él sucede lo mismo que con Mozart en la música y Einstein en la física teórica: por más errores que les encontremos, sin importar la cantidad de puntos débiles o lagunas que puedan serles localizados, seguirán estando en otra dimensión, lejos de todos nosotros. Es esa distancia, precisamente, la que nos mantiene sujetos a ellos.
Lo que sustenta la estatura del Che no es sólo lo que hizo, sino también sus motivos y una precisa norma de conducta apoyada en lo que yo llamaría una moral esférica: igual y la misma desde cualquier ángulo que se la vea y de una sola pieza.
El Che, efectivamente, era un hombre que decía lo que pensaba y hacía lo que decía. A primera vista puede parecer poca cosa. Pero sólo a primera vista. Pues lo común, independientemente de las épocas y el tipo de sociedad, es no decir lo que se piensa ni hacer lo que se dice. O bien –las variaciones del tema dan para mucho– con frecuencia se siente la tentación de pedir a alguien, político, funcionario o analista, que piense lo que dice o diga lo que hace.
En este exacto sentido el Che fue su propia época, y su irradiación moral alcanzó -convirtiéndolos de ese modo en sus contemporáneos- a los que estuvieron cerca de él, pero sobre todo a quienes lo acompañaron en el combate.
Aquí el dramático retrato hecho por Debray: "cuatro miembros del comité central, dos viceministros y dos altos funcionarios (cubanos) abandonaron familia, autos, casas, privilegios, para ir con el Che hacia una jungla desconocida donde algunos, esqueletos con harapos, con las extremidades inflamadas por edemas del hambre, debieron beber su orina para poder morir de pie. Nadie los obligó y la televisión no estaba allí para recoger sus últimas impresiones".
Hoy no sólo la televisión, sino la prensa completa sí están ahí para recoger toda impresión, y cualquier desemejanza con Marcos es mera reincidencia. Pero es que, se dirá, el tiempo del Che ha pasado. Y sí. El Che no está y con él se llevó a su época.
Algunos heredaron sólo su muerte, otros el pretexto para comerciar y un ilustre referente para, innecesariamente, "descreer" de la violencia.
Yo no sé si el Che haya dejado una herencia. De lo que estoy convencido es que el Che es la herencia misma, y que los suyos son los días de un pasado que aún tenemos por delante.
B.P.H.
El " Ché" ícono de la revolución
Fué un niño para sus padres
Fué Ernesto para sus amigos
Fué Dr." Ché Guevara" en muchos pasillos
Es el " Ché" para todos los argentinos
Es la voz de la lucha para todos los latinos
Gracias, por tantas puertas que has abierto y que nunca cerraremos.
¡Hasta Siempre, Comandante!
Nicole, Bellisimo espacio para detenerse:CLAROSCURO:
http://vicni5.spaces.live.com/
Reflexionaba respecto a esta entrada, y recuerdo que fueron y son mis ideales de igualdad, de estar en contra de la opresion de los poderosos, que siempre sacan partido para su propio provecho, utilizan hasta el nombre de Dios para sacar el petroleo de los paises, utilizan todo el poderío y la manipulación de los medios informativos para que pensemos que ésto, o tal cosa es como quieren hacernos pensar.Me he dedicado muchos años a la historia de diferentes personajes, desde lo más variados, amados por unos y odiados por otros segun la optica, según los que escriben sobre su vida o si son de derecha, de izquierda, de centro o globalizados ahora.
Mi primer conocimiento del "CHE", fue en la universidad, me llamaba la atención que un médico, de una familia adinerada que podía tener una vida cómoda, ejerciendo su profesión, dejara todo luego de hacer varios viajes donde pudo sentir el hambre del ser humano, la imposibilidad de nunca poder llegar a tener acceso a
la educación , a la salud, un trabajo digno,tantos niños silvestres, y además condenados a la muerte solo por haber nacidos pobres, lo que se dice pobres.
No podía entender como a veces religiosos que trabajan con personas que practicamente no tienen un mañana dejan todo, y se van a luchar cansados de pedir por ellos, los sumen la impotencia y se van a la selva(subcomandante Marcos, en su lucha por los indigenas de Chiapas). Pero también he trabajado en lugares que uno no cree que puedan existir, un dia sin mañana, pero existen y nos suele acongojar, sentirnos impotentes.
Cada persona ante circuntancias muy complejas, toman decisiciones que no me toca a mi juzgar.
La misma historia va poniendo frente a cada uno, y uno mismo donde decidió estar.
Soy pacificista, no creo en métodos violentos, pero sé las circuntancias que vivía Cuba en ésos momentos, siendo un próstibulo muy rentable, para los gobiernos de EE:UU, y cuantos etc más, y las superpotencias.Amo la vida, pero rescato del "CHE", SUS IDEALES DE JUSTICIA SOCIAL,POR UNA MAYOR IGUALDAD, una utopía?No sólo decía sino vivía con valores, de humildad, éso me llamó la atención toda la vida que vivió y hasta morir, despojado de todo, recuerdo Julio Cortazar cuando escribió: "hermano que estás en la selva mientras yo en un comodo sitio sigo tu vida". Tambien conocí muchas personas que se llenaban la boca sobre el Che, y luego con los años los he visto que el lujo, el dinero les hacía facil hablar de éste hombre, como un grande y lo que él dejó es todo lo contrario ser un servidor, no un servido.
Rescato de su persona ideales de entrega,entregó lo más preciado del ser humano su vida,y llevo una vida muy compleja de servicio, que si han sido mi idea de un mundo mejor, de un hombre nuevo, pero no podría jamás disparar una sóla bala a un semejante, por convicción.
Todo el comercio que han hecho sobre él , su nombre como burla lo que tanto, con vehemencia combatió el capitalismo.Justo ha hecho un gran mercado con su nombre en ropas, gorras, etc.Sin duda no es perfecto, pero fue un hombre que vivió de acuerdo a sus principios.
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!!
Allma